El profesor Ikerbasque Juan Manuel García-Ruiz es el encargado de «cocinar el caldo del origen de la vida», es decir, de investigar los procesos químicos y físicos que llevaron a la aparición de la vida en nuestro planeta, en Donostia. Se trata del proyecto PROTOS, que tiene como objetivo crear mundos primitivos o «protomundos», dentro de matraces de vidrio para estudiar, entre otras cosas, el rol que juega la sílice en ese «caldo». Esa idea de reproducir las condiciones de la Tierra en una matraz se basa en un experimento del científico Stanley Miller.